La Oración de Maria

Dios – Oh infante-Dios.

El amado del cielo.

Concebido por la unión de la gracia divina y nuestra desgracia. Duerme y descansa.

Descansa bebé. Disfruta de la frescura de esta noche brillante como diamantes. Descansa, porque el calor de la ira hierve a fuego lento cerca.

Disfruta el silencio de esta cuna, por que el ruido de la confusión retumba en tu futuro.

Saborea la seguridad dulce de mis brazos, porque el día se aproxima cuando no podré protegerte.

Descansen dulces manitos.

Porque aunque pertenecen a un Rey, no tocarán raso ni poseerán oro. No tomarán una pluma ni guiarán un pincel. No, tus manitos están reservadas para obras mas preciosas:

Para tocar la herida abierta de un leproso

Para secar las lágrimas de angustia de una viuda

Para rasguñar el suelo de Getsemaní.

Tus manitos, tan pequeñas, tan tiernas, tan blancas—cerradas en el puño de un bebé.

No están destinadas a sostener un cetro ni saludar del balcón de un palacio. Están reservadas para un clavo romano que las sujetaran a una cruz romana.

Duerman profundamente, pequeños ojitos.

Duerman mientras puedan. Porque pronto la visión borrosa se aclarará y verán el lío que hemos hecho de su mundo.

Verán nuestra desnudez, porque no nos podemos esconder.

Verán nuestro egoísmo, porque no podemos dar.

Verán nuestro dolor, porque no podemos sanar.

Oh ojitos que verán el pozo mas oscuro del infierno y serán testigo de su príncipe horrendo … descansen, por favor descansen ojitos, duerman mientras puedan.

Quédate quieta boquita.

Boquita de la cual la eternidad hablará.

Pequeña lengua que pronto convocará a los muertos,

Que definirá gracia,

Que silenciará nuestra locura.

Labios rojizos – sobre cuales monta un beso de perdón a aquellos que en ti creen, y de muerte a aquellos que te rechazan—permanezcan quietos.

Y pequeños piecitos

en el hueco de la palma de mi mano, descansen. Porque mucho pasos difíciles esperan por delante…

¿Pueden sentir el agua fría sobre la cual un día caminarán?

¿Se tuercen por la invasión del clavo que cargarán?

¿Tienen miedo a las escaleras que descienden al dominio de Satanás?

Descansen pequeños piecitos. Descansen hoy porque mañana caminarán con poder. Descansen. Porque millones seguirán en sus pasos.

Y pequeño corazoncito

… corazón santo … bombeando la sangre de vida por el universo: ¿Cuantas veces te quebraremos?

Serás desgarrado por las espinas de nuestras acusaciones.

Serás devastado por el cáncer de nuestro pecado.

Serás aplastado por el peso de nuestra angustia.

Y serás perforado por la espada de nuestro rechazo.

Pero en esa perforación, en el último rasgón de músculo y membrana, en ese flujo final de sangre y agua, encontrarás descanso. Tus manos serán libertadas, tus ojos verán justicia, tus labios sonreirán, y tus pies te llevarán a casa. Y allí encontrarás descanso otra vez—esta vez será en el abrazo de tu padre.
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Créditos: Este poema/reflexión fue tomado del libro “One Incredible Savior” por Max Lucado y traducido al español por Pamela Praniuk. 

Enevejecer es un privilegio


10-05-2016

No estoy segura cuando exactamente comenzó, pero creo que fue entrando a los 26, al darme cuenta que ya estaba mas cerca de los 30 que los 20. No se si fueron también los chistes de edad de amigos, o si fue el darme cuenta que no siempre seré “joven”, o darme cuenta que mi metabolismo no era el mismo, y los dolores de rodilla comenzaron, las arrugas empezaron a aparecer y las canas a apoderarse de mi cabello jaja

No se exactamente cuando pero comencé a resentir cumplir años y la idea de “envejecer”. A todos nos pasa no? Dejando la “juventud” atrás y ver los años pasar y acumularse… toma un poco de tiempo acostumbrarse a la idea.

PERO, cuanto mas “envejezco” mas aprendo y comienzo a ver la verdadera belleza de la vida. De repente me doy cuenta que las temporadas de la vida tienen un ritmo perfecto, me doy cuenta que no lo se todo como pensaba (😝) y me doy cuenta que hay tanto que aprender y desaprender. Me doy cuenta que esto es el proceso de “llegar a ser” la persona que fui creada para ser; que la vida es un viaje y vivir está en el proceso.

Pero más que cualquier otra cosa, con cada flor que se marchita, cada corazoncito que comienza a latir y cada corazón que respira su ultimo aliento, me doy cuenta que LA VIDA ES UN PRIVILEGIO. Envejecer es un privilegio! Y la vida es hermosa! – con todas sus imperfecciones y desastres.

Me siento AGRADECIDA, feliz y orgullosa de cumplir 31 años. Son 31 años que testifican de la fidelidad de Dios, su amor, Su GRACIA, su poder, su provisión, su fortaleza, su protección, y su magnificencia. 31 años de memorias, de amor dado y recibido, de canciones y música, de sueños, de esfuerzo y arduo trabajo, de logros, de sacrificios, de invertir en el reino de Dios, de serle fiel, de hacer el bien sin cansarme, de servicio, de vivir por y para Él. Y este es solo el comienzo!!!

Doy gracias a Dios por el regalo de la vida y el poder compartirla con mi seres queridos y con ustedes mis amigos y hermanos, y doy gracias a Dios por el privilegio de “envejecer”! 🙂

Y por último, gracias a ustedes por su apoyo, por sus palabras de aprecio y aliento que muchas veces han llegado en momentos claves que necesitaba una palmadita en la espalda y saber que lo que hacemos para Dios no es en vano; que en sus manos somos para bendición. Y gracias por celebrar conmigo mis 31!

La dicha de ser hija


De niñas, buscamos refugiarnos en los brazos de papá, nos encontramos inconcientemente en necesidad de esa fuerza tierna y gentil, y de sentirnos protegidas. Y mas allá de refugio y seguridad, buscamos la aceptación y aprobación; buscamos el amor.

Damos vueltas en nuestros vestiditos, parpadeamos nuestras pestañitas y encandilamos con una sonrisa a papá buscando la respuesta a nuestra curiosa e importante pregunta: “Soy preciosa? Soy cautivante papá?” Y es de ellos que aprendemos si somos especiales, si somos deleitosas.

Recuerdo que siempre que llegaba papá a casa, me tomaba y me tiraba por encima de sus hombros, sosteniéndome de los pies, mi cabeza colgando en su espalda, y gritaba “Dónde está Pamela! Que vino el hombre de la bolsa” — mi cabeza estaba tan solo unos cuantos centímetros del piso pero yo sabía que en las manos de mi papá no tenía nada que temer; el me cuidaría, me sostendría. Yo esperaba este momento lleno de emoción y alegría;.


Fueron momentos como estos y muchos otros, tal vez a primer vista simples y cotidianos, pero empapados por el amor de mi padre que construyeron el fundamento fuerte y firme del corazón que hoy late en mi pecho. Es por eso que cuando escucho la palabra padre, mi corazón sonríe y se llena de ternura y amor; porque

para mi la palabra “Padre” es sinónimo de la palabra “amor”.

De niños admiramos a nuestro padres, y queremos ser como ellos y al mismo tiempo a veces los resentimos por su disciplina, y ciertas medidas que toman con nosotros. Pero cuando crecemos y nuestra perspectiva de la vida madura con el tiempo y las experiencias, nuestra visión se aclara y comenzamos a entender mejor las implicaciones de la palabra Padre, el peso de tal responsabilidad, el sacrificio, y el significado.

Yo no conozco la dicha de ser padre pero si conozco la dicha de ser “hija” de un buen padre.

Cuando hablamos de nuestro Padre celestial, es algo inevitable que (concientemente o inconcientemente) nuestra habilidad de ver a Dios como un Padre sea afectada por o según el ejemplo que hemos tenido de nuestro padre terrenal. Es en nuestra relación con nuestro padre terrenal que aprendemos la dicha de ser hijos.

PERO

Hayamos tenido un padre ejemplar en esta tierra o no, tenemos un PADRE CELESTIAL, un Dios restaurador, defensor, el Padre perfecto y más que suficiente para nosotros. Y todos tenemos la libertad de conocer la dicha de ser sus hijos.

 

Aún el mejor Padre del mundo es poco en comparación al Padre perfecto que tenemos en Dios!

En Dios tenemos un Padre PERFECTO; un Padre proveedor, confortador, protector, disciplinario y amante. El es nuestro Padre, en quien podemos confiar, en quien podemos esperar, en quien podemos descansar. Es Él quien nos da aliento, fuerza, esperanza, quien incrementa nuestra fe, quien restaura nuestra alma y alimenta nuestro ser.


Lo más importante que mi padre terrenal me ha enseñado es el camino a los pies de Jesús y reflejado el corazón de mi Padre celestial. En mi Padre terrenal he aprendido a ver el reflejo de mi Padre celestial; no solo en sus palabras si no aún mucho más importante e impactante en su ejemplo. Y si mi padre terrenal me ama y es bueno, cuánto más mi padre celestial.

Yo no conozco la dicha de ser padre, pero conozco la dicha de ser hija; hija de mi padre terrenal, y la dicha de ser hija de mi padre celestial. Y espero que tu también puedas encontrar en Cristo un buen padre.

Podemos escuchar mil historias acerca de quien es Dios y las experiencias de otras personas en su encuentro y relación con Dios, pero Dios quiere conocernos de cerca, quiere conocer tu corazón y que tu conozcas su corazón; el quiere ser tu Padre. Si no ves a Dios como tu Padre, quizás hoy necesitas dar un paso y abrirle tu corazón (por más lastimado o dolido esté, y por más distorsionada tu imagen de un “padre” haya sido), dale una oportunidad de ser tu Padre.

~ ~ ~ ~ ~


Y en este día del padre, yo le doy Gracias a Dios por mi Padre terrenal, la bendición que el es para mi y la dicha y el privilegio de llamarlo papá y ser su hija. El siempre ha sido un pilar constante de amor, fuerza y honor en nuestro hogar y con su ejemplo siempre ha guiado mi corazón a los pies de la cruz.

Gracias papá! Gracias por siempre ser el viento debajo de mis alas, por siempre creer en mi, por enseñarme a soñar y nunca darme por vencida. Gracias por enseñarme lo que es la humildad y mansedumbre, por enseñarme lo que significa el “sacrificio” y servir a otros de todo corazón. Gracias por enseñarme el significado de la palabra Padre y mostrarme un amor genuino. Gracias por tus sacrificios y esfuerzos por darnos un futuro y oportunidades; por enseñarnos a ser trabajadores y diligentes. Quien soy te lo debo a ti y a mamá; llevo la huella de su amor y su ejemplo por siempre marcadas en mi corazón. Te amo! Feliz Día del Padre!

Pamela Praniuk

🎶 “Un Buen Padre” 🎶

https://youtu.be/DgmY_MXqcaA

Querida mamá

Querida mamá,

Llevo la huella de tu amor marcada para siempre en mi corazón.
Madre virtuosa, talentosa, cariñosa y ejemplar.

Elocuente en tus palabras pero aún más, íntegra en tu andar.
Mi artista favorita.

Me enseñaste a cantar y a tocar pero sobre todo me enseñaste a adorar.

Mi maestra favorita

Me enseñaste a ser mujer.

Me enseñaste a ser respetuosa y cordial.

Me enseñaste a levantar mi voz y ponerle firmeza a mi parar.

Mi compañera y mejor amiga de toda una vida

Me diste alas y me enseñaste a volar.

Me enseñaste a soñar y a las estrellas apuntar.

Y siempre has sido mi number 1 fan!

Mi madre favorita

con tu amor me refugiaste y abrazaste y me enseñaste a amar.

Gracias por corregirme aún cuando no entendía el propósito detrás de tu corrección.

Gracias por enseñarme el camino correcto, pero no solo señalármelo sino caminarlo conmigo.

Gracias por enseñarme lo correcto pero aún más demostrármelo con tu ejemplo.

Gracias por pagar el alto precio de ser mamá.
Los años pasan y el tiempo se escapa.

Cada línea en tu rostro es una huella de cada sonrisa compartida.

Eres hermosa en toda tu esencia y esplendor.
Has tocado el cielo en tus rodillas y con lágrimas regaste sueños que hoy germinan.

Como una estrella fugaz la vida pasa

pero no mires el ayer con tristeza o nostalgia por lo que fue y hoy ya no es;

míralo con gratitud y alegría por lo que si fue y aún ha de ser.

Dios nos lleva de gloria en gloria y lo mejor está aún por venir!
Las palabras no alcanzan para sumar tu valor

no alcanzan para expresar cúanto te amo

o cuan agradecida estoy por tu vida y tu legado.

Quizás para el mundo seas una madre más, pero en mi cielo azul eres la estrella mas brillante.

Llevo la huella de tu amor grabada para siempre en mi corazón y en todo lo que soy.

Feliz Día de las Madres mi mamita hermosa! Te Amo! ❤️

~ Pamela ~

Honrando a esta mujer hermosa y virtuosa, Edith, mi mami! 

Les comparto este video adorando junto a mi hermosa madre:

Año Nuevo; Algo Nuevo

Con un nuevo año llegan nuevas esperanzas, nuevas metas, sueños, y altas expectativas. Pero con un año nuevo a veces también llegan temores, miedos y tristezas.

Mientras muchos comenzamos el año con nuevas resoluciones y el corazón esperanzado con nuevas metas, sueños y proyectos, otros quizás comiencen el año nuevo con tristeza por un ser querido que ya no los acompaña. Otros con la sombra de una intimidante enfermedad que amenaza sus días. Otros quizás con temor o miedo de lo que puede pasar, o la incertidumbre del mañana. Otras personas quizás comienzan con el peso de comenzar un nuevo capítulo en su vidas, decisiones que hay que tomar, o moverse a otro lugar, enfrentar soledad, cambios, etc. TANTAS historias diferentes y emociones que dan la bienvenida al año.

No importa cuál sea tu situación o emoción, todos tenemos 365 páginas en blanco para escribir y llenar y la historia que contaremos depende de nosotros.

¿Cómo podemos escribir la mejor historia? Les comparto algunos puntos que considero claves para transitar este año, escribir nuestra mejor historia y vivir un año en victoria y agarrados de la mano de Dios.

1. Año Nuevo; Algo Nuevo
Primero que todo, reconozcamos que Dios quiere hacer algo nuevo en nuestras vidas, como dice Isaías 18 y 19:

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2. Vive en el presente
El ayer ya pasó y el mañana no es garantizado pero el presente es el regalo de Dios para nosotros vivir y disfrutar. Pero nuestro problema es que no sabemos vivir en “el presente”. Siempre estamos en el pasado, conviviendo con el remordimiento y la culpa de errores pasados, o vivimos en el futuro soñando o preocupándonos del mal que puede por venir. El problema es que si no aprendemos a vivir en el presente, no sabremos vivir el futuro, porque el futuro se convertirá en tu “presente” y no sabrás aprovecharlo. Así que comienza hoy a vivir en el presente; es en el presente donde Dios habita con nosotros.

3. Calla tus miedos con Su “presencia”
El problema de nuestras preocupaciones y nuestros miedos es que casi nunca imaginamos a Dios allí con nosotros en medio de nuestra situación. Sin embargo, en realidad Él siempre está con nosotros; va delante y detrás. Así que cuando te imagines el futuro, este nuevo año, no lo dejes a Dios afuera, calla tus miedos con Su “presencia”; con imaginar a Dios allí también.

4. Tu actitud lo define TODO
Este año será 10% las cosas que te sucederán, y 90% tu reacción antes las circunstancias. En vez de preguntarle a la vida “Cuál es el sentido de la vida?” La vida te lo pregunta a ti! Qué vas a hacer con lo que Dios te ha dado y qué sentido le vas a dar? cuál va a ser la actitud que escoges? Porque ESO (tu actitud) lo definirá todo.

5. Tu felicidad depende de Dios
Tu felicidad no debe venir de una persona o una cosa o un acontecimiento, tampoco de ti mismo, tus talentos, tus éxitos o tus logros. Tu felicidad debe depender solo de Dios; Él es el único constante y que nunca pasará. Si tu felicidad depende de las circunstancias serás como las olas del mar que van y vienen con el viento de las cambiantes circunstancias (Santiago 1:6). Sin embargo, si tu felicidad depende de Dios, no importa lo que venga, el gozo de Dios perseverará en Ti y será fuerte, firme y constante.

Uno de mis libros favoritos de ficción es “La Cabaña” por Wm. Paul Young y una de mis partes favoritas en la historia es el siguiente extracto; una conversación entre Dios y Mack:

Pero ahora dime: ¿dónde pasas la mayor parte del tiempo en tu mente, en tu imaginación: en el presente, el pasado o el futuro?
Mack pensó un momento antes de contestar:
 -Supongo que tendría que decir que paso muy poco tiempo en el presente. Paso gran parte en el pasado, aunque casi todo el tiempo restante trato de imaginar el futuro.
-Como la mayoría de la gente... Cuando yo habito en ti, lo hago en el presente; vivo en el presente. No en el pasado, pese a lo mucho que pueda recordarse y aprenderse mirando atrás, aunque sólo de pasada, no para una larga estancia. Y claro, tampoco habito en el futuro que tú visualizas o imaginas. ¿Te das cuenta, Mack, de que la forma como imaginas el futuro (casi siempre dictada por un temor de algún tipo), rara vez, si hay alguna, me imagina ahí contigo?
Mack se detuvo a reflexionar de nueva cuenta. Era cierto. Pasaba mucho tiempo inquietándose y preocupándose por el futuro, y en su imaginación éste solía ser muy sombrío y deprimente, si no es que francamente horrible. Jesús también estaba en lo correcto al decir que, en las ideas de Mack acerca del futuro, Dios siempre estaba asente.
 -¿Por qué hago eso? -preguntó Mack.
-Es tu desesperado intento por tener cierto control sobre algo que no puedes controlar. Te es imposible ejercer poder sobre el futuro, porque no es real, y nunca lo será. Intentas jugar a ser Dios imaginando que el mal que temes se vuelve realidad, y luego tratas de hacer planes y estrategias de contingencia para evitar lo que temes.
-Sí, eso es básicamente lo que dijo Sarayu -respondió Mack-. ¿Por qué temo a tantas cosas en mi vida?
-Porque no crees. No sabes que te amamos. Quien vive de sus temores no encontrará libertad en mi amor. No estoy hablando de temores racionales a peligros legítimos, sino de temores imaginarios, y especialmente de su proyección hacia el futuro. Al grado que esos temores tienen lugar en tu vida, ni crees que soy bueno ni sabes en lo más profundo de tu corazón que te amo. Lo cantas, lo dices, pero no lo sabes.

Es tiempo de buscar a Dios y permitirle que haga algo nuevo en nuestras vidas. Pero hacer siempre lo mismo y esperar diferentes resultados es locura. Para que Dios haga algo nuevo, nosotros tenemos que hacer algo nuevo, algo (o mucho) diferente. Es tiempo de sembrar y cosechar un nuevo cultivo. Es tiempo de buscar a Dios. Es tiempo de creerle. Es tiempo de vivir lo que creemos. Y qué mejor oportunidad para algo nuevo que un año nuevo. Comencemos hoy y tomémoslo un día a la vez.

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Feliz Año Nuevo 2016

Pamela Praniuk

 

Un bebé bajo la sombra de una cruz

Navidad

Qué es lo primero que viene a tu mente al escuchar esa palabra?

Quizás muchos piensen inmediatamente en luces, arbolitos, el acebo, canciones de Navidad o quizás piensen en Papá Noel y los regalos que se asoman bajo el árbol. Quizás otros se emocionan por ver a sus familiares, compartir juntos, crear memorias y comer comida bien rica, etc. Tantas imágenes que pinta la palabra “Navidad”.

Por otro lado, muchos quizás digamos que Navidad obviamente es celebrar el nacimiento del niño Jesús; pero seamos honestos, realmente es ese el centro de nuestras tradiciones, nuestros pensamientos, conversaciones y fiestas, o será que en algunos momentos lo perdemos de vista?

Para mi no tiene nada malo poner luces, armar el arbolito, comprar regalos y reunirnos con familia y amigos y celebrar, pero si no tenemos cuidado, es fácil perder de vista el corazón de estas fiestas. En esta Navidad, no olvidemos la verdadera razón de nuestra celebración.

No se tu, pero para mi es imposible pensar en Jesús y no pensar en la cruz. Ese bebé tan frágil e indefenso acostado en aquél humilde pesebre no era cualquier bebé; era el Cordero de Dios que vino a morir por ti y por mi para darnos vida en abundancia, un futuro y esperanza. No puedo pensar en su nacimiento sin pensar en su muerte … Y SU RESURRECCIÓN!

“La Navidad se trata de un bebé en un pesebre con la sombra de una cruz que se avecina.” (Kay Arthur)

Ese bebé simboliza nuestra libertad y nuestra salvación; el mejor regalo que cualquier persona pudiera darnos.

“Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Y esto os servirá de señal: hallaréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace.” Lucas 2:10-14

En esta Navidad no perdamos de vista al niño Jesús, el Cordero Redentor, y todo lo demás que nos rodea en estas fiestas, usémoslo para recordarnos de nuestra fe en aquél Salvador.

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Cuando veas las luces de Navidad, piensa en la luz del mundo que vino a esta tierra envuelto en pañales. Y recordemos que en su imagen hemos sido llamados a ser luz en medio de oscuridad, y es por medio de Él que brillaremos (nuestra fuente y conexión).

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Cuando veamos el acebo, recordemos al Cordero, su camino al calvario y aquella corona de espinas que le pusieron sobre su cabeza y las gotas de sangre que derramó por nosotros.

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Y cada vez que miremos el árbol de navidad, recordemos que más importante que los regalos que ponemos debajo del árbol es el regalo que fue clavado en uno por ti y por mi.

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A veces esperamos milagros, sueños o regalos pero nos olvidamos que cada segundo de aliento compartido en esta vida ya es un milagro y un hermoso regalo. Cuando miremos alrededor, recordemos que la vida, el aliento, el bienestar, el amor compartido, las risas, y tantas otras bendiciones ya son regalos de Dios y privilegio de ser libres y salvos; que rebose nuestro corazón de gratitud.

 

Viene a mi mente en este momento el siguiente villancico:

“Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derredor
Entre los astros que esparcen su luz
Bella anunciando al niño Jesús
Brilla la estrella de paz
Brilla la estrella de paz.”

Me imagino una noche solemne y silenciosa; noche en la que los Pastores recibieron la noticia; noche en la que nació el niño Jesús lejos de la ciudad, lejos del ruido y en la simpleza de un humilde pesebre.

Quizás la razón por la cual casi siempre encontramos a Dios en el silencio es porque hay demasiado ruido y constante distracciones en nuestras vidas.

Y quizás es en la simpleza y en el silencio donde también nosotros lo encontraremos durante este tiempo de fiestas.

En estas fiestas quizás necesitemos reducir un poco el ruido que pueda haber en nuestra mente y nuestros corazones y crear momentos de reflexión, de adoración o una oración que nos ayuden a fijar nuestros ojos una vez más en Cristo; el verdadero motivo de la Navidad.

Mantengamos a Cristo en el centro de nuestras fiestas y nuestros corazones. Y es mi deseo que Dios llene vuestros corazones de gozo, paz, y esperanza en estas fiestas y que su luz brille cada vez más fuerte en vuestro ser.

~ Feliz Navidad! ~ Merry Christmas! ~

Pamela Praniuk

Carta a mi misma 2

To read this post in English, click here.

File Oct 09, 12 00 53 AMEn mi cumpleaños

Cuatro años atrás, al cumplir los 26, me encontré mirando hacia atrás y reflexionando sobre la vida, mi pasado, lecciones aprendidas y el futuro, lo cual me llevó a escribir mi primer “carta a mi misma”. (Con la cuál muchas jóvenes se pueden relacionas. Puede leerla haciendo click aquí carta a mi misma.

Cuatro años después, aquí estoy una vez más a punto de pasar a un nuevo capítulo y territorio desconocido: los 30! jaja Me encuentro reflexionando una vez más en todo lo que ha acontecido desde ese entonces. Recuerdo aquella chica que escribió esa carta y todas las cosas que aún habían por aprender y experiencias por vivir. Y una vez más me encuentro escribiendo otra carta a mi misma, pero esta vez a la Pamela de 25 años.

Me doy cuenta que solo soy una en un universo de personas, pero se que si algo tenemos en común todos es que todos experimentamos la esperanza, el dolor, el amor, la alegría, etc. de una manera u otra y aprendemos muchas de las misma lecciones en la vida. Así que se que muchos, sobre todo jóvenes, se podrán identificar con esta carta.

Querida Pamela:

Se que crees con todo tu corazón en tus convicciones, que esperas y que te aferras a tu fe … gracias por hacerlo porque el orar, esperar, cree, y la esperanza valen más que la pena.

Yo se que a veces te sientes como que la espera es todo lo que conoces. Los tiempos de espera se sienten eternos y cuando lo estás atravesando sientes como que es todo lo que conoces y lo único que conocerás, pero tu situación momentánea no será tu situación eterna; la vida cambia and esto cambiará también. A veces la esperanza te mantendrá viva, pero otras veces, tendrás que mantener la esperanza viva. Durante los tiempos de espera, mantiene la esperanza viva.

Sin embargo, no vivas la vida siempre esperando lo que sigue a expensas de tu ahora. Dondequiera que estés, está presente allí. Yo se que sueñas con el futuro y las posibilidades y soñar es bueno, pero no sueñes tanto que te pierdes el aquí y ahora. Hay un propósito en el lugar y el tiempo donde estás; hay lecciones y preparación para lo que sigue; la vida pasa en el presente, no te la pierdas. Florece donde estás plantado.

Tu disponibilidad a esperar revela el valor que le das a aquello por lo cual esperas. Y cualquier cosa que tiene valor, vale la pena esperar. Los tiempos de espera te enseñan gratitud para cuando finalmente tengas lo que hayas esperado, sepas apreciarlo y no darlo por sentado. La esperanza no desilusiona.

No quiero arruinarte la sorpresa pero todo lo que necesitas saber es que el amor te encontrará en el tiempo perfecto de Dios, cuando menos lo esperas, cuando hayas verdaderamente rendido tu corazón a Dios, te sorprenderá y será todo lo que desea y mucho más, te robará el aliento y solo será el comienzo de una etapa maravillosa. “Bendita es aquella quien creyó que habría un cumplimiento de lo que Dios le había prometido.” Lucas 1:45

Todos se esfuerzan tanto por encajar y ser como los demás, pero pronto te darás cuenta que fuiste creada para hacer exactamente lo contrario; fuiste creada para ser diferente y sobre salir. No eres de este mundo; eres diseño único de Dios y con propósito.

No te disculpes por quien eres. Discúlpate por tus errores y debilidades pero la esencia de quien eres, eso es hermoso y es lo que te hace “tu”. Quienes te aman genuinamente amarás las cualidades que te hacen “tu” y aquellos que intentan hacerte sentir culpable por no ser extrovertida o quienes te presionan a que seas diferente, esa personas no valen tu tiempo ni tu corazón. Quizás te mires en tu espejo y todo lo que veas es imperfecciones, pero un día llegará alguien que te mirará y solo verá belleza. Pero primero, aprende a amarte a ti misma; eres diseño único de Dios y hay belleza en amarte y aceptarme como eres.

Yo se que Papá siempre lo dice pero es tan cierto, “todo lo que sembrés en la vida cosecharás.” Has dedicado tus años de juventud a servir a Dios y la gente y nunca te lo lamentarás, al contrario, es algo que recordarás con placer y contentamiento. Tiempo y amor invertido en las vidas de otros tiene un valor eterno y es amor que regresará a ti. Así que ama y sirve a otros en cada oportunidad que se te presente.

Deja de compararte con otros. Lo único que hace la comparación es robarte la belleza, el gozo y el propósito. Si vas a compararte compárate contigo misma, con quien fuiste ayer y con quien debes aún de ser. Y cuando la gente te malentienda o te critique por hacer lo que Dios te ha llamado a hacer, recuerda que tu aprobación y la autoridad vienen de la seguridad en saber quien eres en Cristo; El es el único que te define.

El cambio es inevitable así que mejor aceptarlo. La realidad es que para que haya un nuevo comienzo tiene que haber un final y eso está bien. Los finales, aunque a veces dolorosos, pueden abrir camino a los comienzos más hermosos.

Solo porque las cosas no se den como esperas y en tu tiempo no significa que no se darán en absoluto. Se paciente porque todo sucederá en el tiempo de Dios. Y a veces solo necesitas abrir tus alas y Dios proveerá el viento. El SIEMPRE está trabajando detrás del talón.

Yo se que las puertas abiertas y la prosperidad son atractivos, pero no pases por alto los tiempos de descanso, el silencio y la “inactividad”. Los tiempos de silencio y quietud son tiempos para ir debajo de la tierra; tiempos de buscar un nivel nuevo de intimidad con Dios y profundizar tus raíces. Aunque a veces se sienta como que nada está pasando en el exterior, el crecimiento más importante es el que comienza de adentro hacia fuera. Un corazón puro te llevará más lejos que tu talento; en tiempos de silencio e “inactividad” Dios está trabajando en tu corazón, profundizando tus raíces.

Y una cosa más, estás en un proceso de “devenir” descubriendo y creciendo para llegar a ser la persona que Dios ideó; no olvides que es un proceso; no sucede de la noche a la mañana. Dios no ha terminado contigo. Está bien no estar bien a veces, y está bien no tener todas las respuestas ni todas las preguntas.

Dios te ha bendecido tanto, más de lo que puedes contar o saber, y “lo mejor está por venir” no es simplemente una frase llena de ilusión y esperanza; realmente lo mejor está por venir.

Así que levanta tu cabeza, pinta tu cara con esperanza, cree y canta! Un día mirarás hacia atrás lista para cerrar el capítulo de los Veintes y te darás cuenta cuán hermosa eras y que maravillosa es la vida. Estoy tan orgullosa de vos y recuerda, lo mejor está por venir!

Sinceramente,

Pamela

El Sacrificio de Dar Gracias

El otro día, mientras limpiaba la casa, me puse a pensar en tantas cosas, mezclado con algunos sueños y también preocupaciones y problemas, un pensamiento tras otro cruzaba mi mente hasta que de repente todos los pensamientos se acumularon e inundaron mi mente, mi corazón se sentía pesado y comencé a sentirme abrumada y desalentada por cuán “imposible” las cosas parecían ser dentro la cajita de mi razonamiento humano. Pero luego vino a mi mente Salmo 50:14, 15 y 23 que había leído esa mañana durante mi devocional, y sentí que era el Espíritu de Dios guíandome a que comenzara a dar gracias. En medio de todas mis dudas y miedos llevé mis cargas a Dios y comencé a dar gracias por lo bueno y lo “malo”, y cuando menos me di cuenta, mi corazón había cambiado; descubrí por experiencia propia el poder del sacrificio de dar gracias.

Muchas veces dejamos que nuestras circunstancias dicten nuestra actitud y manera de vivir. Si las cosas van bien, yo estoy bien y si las cosas van mal, yo estoy mal. Por supuesto que dar gracias en medio de la dificultad es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Cuando algo no va de acuerdo a nuestro plan, la primera reacción probablemente sea preocuparnos, ceder a la ansiedad, al estrés, a la tristeza, o al rencor o enojo, etc, y eso es natural, es parte de nuestra humanidad y a veces hasta inevitable. Sin embargo, nada ni nadie nos puede robar la libertad de “escoger” la actitud a la que nos aferraremos, en otras palabras, escoger en qué nos enfocaremos.

La verdadera evidencia de lo que creemos, es la actitud que
escogemos ante las pruebas.

Frente a las circunstancias difíciles de la vida, muchas veces nos preocupamos Y confiamos en Dios (o al menos eso nos hacemos creer). Oramos que Dios tome el control pero al mismo tiempo insistimos nosotros en controlar la situación.

La preocupación y la adoración no pueden co-existir; una 
siempre desplazará a la otra.

Confiar en Dios y enfocarnos en su presencia es una expresión de adoración; una manera de honrarlo. La preocupación es la ausencia de la presencia de Dios. Es imposible enfocarnos en Dios y su presencia Y nuestros problemas al mismo tiempo. Lo que si pasa muchas veces es que escogemos confiar en Dios y la preocupación sigue tocando a la puerta de nuestro corazón con dudas y pruebas, y tenemos que nuevamente escoger entre “confiar y adorar” o “preocuparnos” (enfocarnos en nuestros miedos y limitaciones). Por lo tanto, es importante constantemente depender de Dios e ir a Él en oración porque nuestro corazón nos engaña y nuestra humanidad nos traiciona.

En medio de la adversidad SIEMPRE tendremos la opción de escoger la preocupación (la ausencia de Dios) o la presencia de Dios que conlleva a la oración, a la paz, confianza, adoración, y descansanso en los brazos de Dios. Yo se que es fácil preocuparse y difícil descansar y confiar en Dios, pero eso es lo que Dios pide de nosotros, que en momentos difíciles, llevemos nuestras cargas una y otra vez a Él y aunque sea difícil, vale más que la pena. Si no me crees, mira lo que dice Filipenses 4:6 y 7:

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.

El agradecimiento no siempre es algo natural sino muchas veces es una decisión y determinación. Y muchas veces, dar gracias en la tormenta es evidencia de nuestra Fe porque creemos y confiamos en quien Dios dice que es, aunque no entendamos; confiamos en Jehová y no en nuestra propia prudencia.

El agradecimiento no debe depender de nuestras circunstancias
sino definir nuestras circunstancias.

El verdadero agradecimiento no es definido por sino que define nuestras circunstancias; provoca adoración, produce fe, paz, moldea nuestro corazón de acuerdo a la voluntad de Dios y podemos vivir agradecidos en todo tiempo reconociendo que Dios sigue siendo soberano, digno y poderoso aunque mis ojos no lo puedan ver o mis emociones no lo sientan.

Yo creo que ese es el sacrificio de dar gracias que le agrada y honra a Dios: dar gracias cuando menos lo sentimos y cuando menos sentido tiene. Cuando más nos cuesta es cuando el agradecimiento más cuenta. (Cualquiera puede dar gracias cuando las cosas van bien).

Un espíritu agradecido es mucho más que un "gracias",
es una manera de vivir!

Hay poder en el sacrificio de dar gracias. Ese día, ante tantos pensamientos que inundaban mi mente y la preocupación tocando a la puerta de mi corazón, comencé a dar gracias a Dios por todas sus expresiones de amor en mi vida, por las inmerecidas bendiciones, y aún por las pruebas, por la espera y todas las cosas que no entiendo. Comencé a enfocarme más en lo que tenía en vez de lo que no tenía y cuando menos me di cuenta, la actitud de mi corazón cambió completamente. La paz de Dios había inundado mi corazón de una manera sobrenatural.

Ese es el poder del agradecimiento; toma nuestra mirada que está fija en nosotros y en lo terrenal y la fija en Dios y su soberanía y majestad. Y fue así como descubrí por experiencia propia el poder del sacrificio de dar gracias. Digo experiencia propia porque muchas de estas cosas las sabemos y las comunicamos pero cuando se trata de vivirlas, es otra historia. Cuando lo que creemos se hace tangible y real en nuestras vidas, nuestra fe aumenta y nuestra corazón se enamora aún más de Dios. Eso es vivir en relación con Él. Permitir que Él nos hable, nos enseñe, nos guíe. Pruébalo; te cautivará! 😉

Para qué esperar a que sea “Thanksgiving” para reflexionar y darle gracias a Dios por todo lo bueno en nuestras vidas? Hagámoslo hoy y cultivemos el agradecimiento cada día, haciéndolo una manera de vida.

Pamela Praniuk

“Una manera de vida que supera las demás”

A veces estamos tan enfocados en adquirir más conocimiento, en lograr cosas “grandes” o a veces hasta nos obsesionamos tanto con que Dios nos hable y nos revele algo nuevo, que nos olvidamos de lo fundamental

              AMAR

Jesús fue bien claro cuando dijo que el mandamiento más importante era amar a Dios y amar a nuestro prójimo y aunque muchos podemos decir con confianza que procuramos cada día amar y agradar a Dios … ¿qué hay de nuestro prójimo? ¿Será que a veces nos enfocamos tanto en amar a Dios y hacer cosas para Él PERO nos olvidamos de amar a otros?

  A veces nuestro amor por Dios abunda, pero nuestro amor 
   por otros carece.
1 Corintios 12:27 al 13:13

1 Corintios 12:27 al 13:13

“Si pudiera hablar todos los idiomas del mundo y de los ángeles pero no amara a los demás, yo solo sería un metal ruidoso o un címbalo que resuena. Si tuviera el don de profecía y entendiera todos los planes secretos de Dios y contara con todo el conocimiento, y si tuviera una fe que me hiciera capaz de mover montañas, pero no amara a otros, yo no sería nada. Si diera todo lo que tengo a los pobres y hasta sacrificara mi cuerpo, podría jactarme de eso[a]; pero si no amara a los demás, no habría logrado nada La profecía, el hablar en idiomas desconocidos, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre!” (1 Corintios 13:1-3, 8 NTV)

Me encanta como justo antes de este pasaje dice: “Pero ahora déjenme mostrarles una manera de vida que supera a todas las demás.(1Cor.12:31 NTV)

Amar es mucho más que un sustantivo y es mucho más que una 
actitud en un momento dado, es una manera de vida constante.

En su libro “El amor hace” Bob Goff cuenta que cada vez que quiere escribir la palabra “amar” (love) en su teléfono, el auto corrector lo cambia a “vivir” (live) el cual le recuerda que la palabra amar y vivir no solo son sinónimos sino que es la manera de vida que Jesús nos llamó a vivir.

Así como en matemáticas aprendimos que si A=B y B=C entonces A=C
Si yo amo a Dios y voy tras su corazón,
Dios ama a las personas y la pasión de su corazón es alcanzar a los perdidos,
entonces mi amor por Dios tiene que = amar a otros.
Hay tantas formas de amar a otros; tantas maneras y expresiones,
Y no siempre es lo grande o lo visible de la obra lo que 
cuenta sino el amor con que la hacemos.
“Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor.” (1Cor.13:13 NTV)
Pamela Praniuk

Cuando nadie más que Dios te ve

En el tercer piso de las Oficinas Internacionales de la Iglesia de Dios de la Profecía hay un cuadro que dice: “Carácter es quién eres cuando nadie más que Dios te está mirando”. No importa cuántas veces haya visto este cuadro, siempre que paso al lado de él y lo leo, provoca en mi un sentido de introspección y la inquietud de preguntarme a mi misma: “¿Quién soy yo cuando nadie más que Dios me ve?”

La sociedad actual en la que vivimos y nos desempeñamos valora mucho el concepto de la productividad. Lo que haces y lo que tus manos producen es lo que define quién eres. Nos impresionan los títulos, nos atraen los trofeos y premios de reconocimiento y otros símbolos de mérito y logros porque los vemos como prueba de nuestro éxito y autosuficiencia, y se han convertido en la representación tangible de nuestro propósito y valor.

Debido a este concepto de productividad que asimilamos de la sociedad, el estar ocupados comienza a decir mucho de nosotros y más aun con qué nos ocupamos. Y una vez que esta mentalidad se filtra en nuestras mentes y corazones, se filtra también en nuestras iglesias y comenzamos a enfocarnos cada vez más en hacerpara Dios.

Estaríamos en lo correcto si decimos que las obras y el trabajo de nuestras manos son importantes y están directamente conectados y relacionados con quienes somos. Pero el problema está en qué orden ponemos esas dos cosas. Quiénes somos en nuestro interior siempre define lo que hacemos, pero lo que hacemos no siempre define quienes somos en nuestro interior y donde nadie nos ve. Lo importante es en cuál pones tú tu enfoque.

Me encanta la historia de Marta y María por que nos recuerda cuál es la parte más importante. En Lucas 10 encontramos a Marta tan preocupada por los detalles y enfocada en trabajar y hacer.  Su deseo era ofrecerle a Jesús lo mejor y que su estadía en su casa fuese agradable. Sin embargo Jesús le dice: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.” El deseo de Marta de servirle a Jesús era un gesto de amabilidad y de amor, sin embargo, María fue quien escogió la parte más importante. María no sintió la necesidad de impresionar a Jesús con su servicio ni usar su trabajo como símbolo de su amor o atención, ella entendió que el simple hecho de ser y estar con Jesús era más importante que el hacer para él. Jesús no estaba interesado en su servicio, el estaba interesado en su corazón.

Como adoradora y directora de alabanza y adoración, me puse a meditar como esta mentalidad que se ha infiltrado en nuestros corazones afecta nuestra alabanza y adoración. Cuando nos acercamos a Dios en adoración con la actitud de Marta, venimos con la mentalidad de que a Dios necesitamos impresionarlo o exponer algún tipo de presentación. Cantamos un par de canciones, levantamos nuestras manos, quizás hasta dancemos, derramamos algunas lagrimas, y logramos sentirnos abrumados por una experiencia emocional. Si tuvimos una combinación de esas expresiones, entonces nos vamos a casa contentos y satisfechos porque consideramos que eso fue una verdadera experiencia de adoración. Es hermoso cuando dichas expresiones son genuinas y nacen de adentro hacia fuera, pero cuando nos enfocamos más en nuestra expresión y no el receptor de nuestra adoración, entonces nuestro corazón está lejos y desconectado de Dios y no hemos escogido la mejor parte.

La adoración va mucho más allá que una canción, es mucho más que una combinación de expresiones y una experiencia. Al definir la adoración como música y como una experiencia, estamos limitándola a durar por un periodo de tiempo corto, ya sea unos minutos u hora, cuando en realidad la adoración es algo que trasciende una experiencia. La verdadera adoración es quien eres en tu interior y la condición en la que está tu corazón. Ese es el lugar que solo Dios puede ver y lo que hay en tu corazón siempre dictará quien tu eres cuando nadie te ve. Y quien tu eres dura más que unos minutos o un par de horas; eso ocupará tu existencia y se extenderá aun mas allá a la eternidad. Y es por eso que la verdadera adoración se convierte no en un momento o una serie de experiencias, si no en un estilo de vida.

La versión The Message Bible explica Juan 4:24 de la siguiente manera: “Dios es transparente siendo Él mismo – Espíritu. Aquellos quienes le adoran deben hacerlo desde su interior, con su espíritu, con quienes son verdaderamente, en adoración.”

Lo que hacemos no es lo más importante en la vida. Quiénes somos en relación a Dios es lo más importante en la vida. Las cosas que hacemos y las decisiones que tomamos deberían ser motivadas por quienes somos en lo más profundo de nuestro ser, en vez de las cosas que hacemos definir quienes somos.

Necesitamos regenerar nuestra mente. Necesitamos dar prioridad a quienes somos antes de lo que hacemos. Porque tú puedes hacer grandes cosas para el reino de Dios pero tu corazón estar lejos de Dios. Sin embargo, si tu procuras amar a Dios con todo tu ser, no podrás evitar el hacer grandes cosas para Dios y ofrecerle tu adoración genuina en cada palpitar.

Recordemos que Dios no mira lo que la sociedad mira. ¡El mira el corazón! Así que sea que nos congreguemos y cantemos en la iglesia, o trabajemos en una oficina, o estemos en casa cocinando, o disfrutando un día de descanso, tu puedes adorarle con tu ser. Y de la pureza y transparencia de tu corazón resultarán tus obras, como fruto de una vida que ha escogido lo más importante.

Quizás hoy necesites hacerte tú la pregunta que yo me hago cada vez que veo ese cuadro. “¿Quién soy yo cuando nadie más que Dios me ve?” ¿Será que mis obras son los frutos de quien soy en mi interior o será que mis obras y logros son mi disfraz enmascarando quien soy por quien pretendo ser? ¿Será que mi adoración es más que una canción? ¿Escogeré yo también como María lo más importante?

¿Quién eres cuando nadie más que Dios te ve?

Pamela Praniuk